Más de 1.000 personas han recordado a las víctimas del tiroteo en la Universidad de Leipzig. El "acto marcial", a un tiro de piedra de la universidad, "nos roba la ligereza de la existencia", dijo el predicador universitario Andreas Schöne en un servicio conmemorativo en la Iglesia Universitaria de St Pauli. "Podría haber sido un buen día, luego esta ruptura".
Dos personas murieron cerca de la universidad durante los disturbios del lunes por la tarde y otras resultaron heridas, algunas de gravedad. Se han anunciado otros actos conmemorativos para la tarde en las iglesias de San Nicolás y Santo Tomás de Leipzig. También se espera la asistencia del ministro presidente de Sajonia, Michael Kretschmer (CDU).
Cerca de 700 personas habían encontrado sitio en la iglesia de la universidad, cientos permanecían de pie frente a las puertas abiertas y escuchaban emocionados la oración, que se transmitía a los pasillos. La Rectora de la Universidad, Eva Inés Obergfell, dio las gracias a las numerosas personas que "sin dudarlo actuaron como primeros intervinientes, que consolaron, estuvieron al lado y cuidaron de los demás". Este acto nos deja sin palabras, nos estremece y muestra lo vulnerables que somos". Ofreció ayuda a los estudiantes y al personal de la universidad. "Nadie tiene que quedarse solo con lo que ha vivido"