Más de cuatro meses después del accidente en Lituania de un avión de carga procedente de Alemania, las autoridades locales han presentado un informe provisional de 30 páginas sobre sus investigaciones. El mensaje más importante es que "no se han encontrado indicios de interferencia ilícita o terrorismo", ha declarado el ministro de Justicia, Rimantas Mockus, en una rueda de prensa en Vilna. Por tanto, las investigaciones continúan. El objetivo es presentar el informe final lo antes posible.
El avión de Swiftair, que viajaba de Leipzig a Vilna por cuenta de DHL, se estrelló contra una zona residencial cercana al aeropuerto de Vilna poco antes del aterrizaje previsto en la mañana del 25 de noviembre y se estrelló contra el suelo. Uno de los cuatro tripulantes murió, mientras que el resto de la tripulación -otro español, un alemán y un lituano- sobrevivió con heridas. Según Mockus, fue "uno de los mayores desastres aéreos de la historia de la Lituania independiente".