En opinión de la asociación Bitkom, las nuevas fábricas de chips previstas en Alemania no sólo requieren ayuda financiera estatal, sino también una ofensiva de mano de obra cualificada. "Si apoyamos las nuevas fábricas de chips con miles de millones de euros del dinero de los contribuyentes, entonces también necesitamos medios financieros para la formación de los trabajadores cualificados que van a trabajar allí, independientemente de que procedan del Gobierno federal o de los estados federados", declaró Ralf Wintergerst, presidente de la asociación industrial del sector alemán de la información y las telecomunicaciones, al "Münchner Merkur" (lunes). En todo el país hay 137.000 puestos de trabajo vacantes en el sector de las tecnologías de la información.
Los fabricantes de chips están proyectando plantas de semiconductores en Magdeburgo y Dresde con ayudas estatales por valor de miles de millones. Es muy importante que las nuevas instalaciones puedan empezar a funcionar según lo previsto, dijo Wintergerst. El 90% de las empresas industriales alemanas dependen de los semiconductores, dijo, y para el 80% son indispensables.