Joyas brillantes, botones de concha de mejillón y atracciones acuáticas: Este año se inaugurará en Adorf un centro de aventuras en el que todo girará en torno al mejillón perla de agua dulce, su hábitat y la antigua elaboración del nácar de concha de mejillón en la región de Vogtland. Los invitados podrán entonces "sumergirse literalmente en el tema" en el edificio de tres plantas, dice el alcalde Rico Schmidt (sin partido).
Para ello, se ha combinado el edificio de entramado de madera de casi 250 años de antigüedad del antiguo Museo Perlmutter con un moderno edificio de nueva construcción. El alcalde estima actualmente los costes totales en 5,9 millones de euros. Más de la mitad procederá de subvenciones. La exposición de nácar de Adorf, con varios centenares de piezas, hace tiempo que llegó al límite de su capacidad en las estrechas salas del edificio anterior, explica el director del museo, Steffen Dietz.
Antaño, esta pequeña ciudad de unos 4.700 habitantes era un centro de producción de artículos de nácar en Alemania, que daba empleo hasta a 1.000 personas. "El brillante interior de las conchas se transformaba en objetos cotidianos o accesorios en fábricas y por trabajadores a domicilio", explica Dietz. Una amplia selección de botones, cofres y grandes relojes de sobremesa formarán parte de la nueva exposición. Los términos nácar y madreperla se utilizan a menudo indistintamente.