Con su primera victoria en tres meses, el Dinamo de Dresde ha abandonado por el momento los puestos de descenso directo y ha frenado la racha alcista del VfL Bochum. Los sajones se impusieron por 2:1 (2:0) en el Ruhrstadion de Bochum y celebraron su segundo triunfo de la temporada, su primera victoria en ocho partidos de liga y el salto al 16º puesto. Los locales, por su parte, sufrieron su primera derrota bajo el mando del nuevo entrenador Uwe Rösler después de haber sumado diez puntos en cinco partidos.
El técnico del Dresde, Thomas Stamm, había remodelado su equipo tras el parón internacional de dos semanas y convocó a cinco nuevos profesionales en el once inicial. Además, el Dresde se mostró muy compacto con una defensa de cinco hombres y puso las cosas difíciles a los anfitriones. Alexander Rossipal aprovechó un fallo de concentración de la defensa del VfL y marcó en el minuto 25 el 1-0 para los visitantes. Vincent Vermeij (45.+1), ex jugador del Düsseldorf, metió el balón en la red antes del descanso tras un contragolpe y puso el 2:0 para los visitantes, que estaban muy bien organizados.