El FSV Zwickau ha condenado los incidentes de racismo en el partido contra el Rot-Weiß Erfurt y ha iniciado medidas para investigar al autor. "Nos cabrea que ocurra algo así, y también la impotencia asociada. El fútbol puede ser emotivo y a veces duro, pero hay límites. El racismo no es un insulto, sino un ataque inaceptable a la dignidad de las personas", declaró el director general André Beuchold en un comunicado del club.
El club quiere "unir y no marginar. Para ello, necesitamos una postura clara, en el campo y en las gradas". El coraje civil y una comprensión compartida de los límites de lo que se puede decir son cruciales para garantizar una coexistencia respetuosa, continúa el comunicado. En este contexto, el FSV está a favor de un código de conducta común en el estadio.