Los grupos parlamentarios de la CDU y la CSU en los parlamentos regionales de Turingia, Sajonia y Baviera han exigido una línea clara de política industrial para el sector del automóvil, que atraviesa una crisis. Es fundamental mantener el empleo, el desarrollo y la producción en Alemania, declararon los tres grupos parlamentarios tras una reunión celebrada cerca de la planta de Opel en Eisenach. Los elevados costes energéticos y de ubicación, la burocracia excesiva y la creciente presión competitiva internacional ponen cada vez más en peligro las inversiones y los puestos de trabajo. Por ello, se exige de forma conjunta que los costes de las instalaciones se reduzcan de forma notable en un plazo de dos años y que los trámites de autorización para las inversiones se completen, por regla general, en un plazo de doce meses. Asimismo, se necesitan, entre otras cosas, programas de ayudas más accesibles para los proveedores medianos, así como diálogos tempranos y vinculantes cuando las plantas se vean amenazadas por deslocalizaciones o cierres. Desde hace semanas se debate, sobre todo, el futuro de Volkswagen en la localidad sajona de Zwickau. Zwickau no es una prolongación de la planta de Wolfsburgo, sino la fábrica de vehículos de VW más productiva y eficiente de toda Alemania, explicó al respecto el jefe del grupo parlamentario de la CDU de Sajonia, Christian Hartmann. «El actual debate sobre la ubicación de la planta de Zwickau transmite, por tanto, una señal totalmente errónea». También en Turingia, la industria de proveedores, caracterizada por las pymes, se encuentra bajo presión debido al cambio estructural y a la caída de los pedidos, tal y como señaló el presidente del grupo parlamentario de la CDU de Turingia, Andreas Bühl. El cambio no debe verse dificultado por los elevados precios de la energía, una burocracia paralizante y unas exigencias tecnológicas unilaterales. El presidente del grupo parlamentario de la CSU en el Parlamento regional de Baviera, Klaus Holetschek, se remitió a un estudio de la Universidad Técnica de Múnich según el cual los coches eléctricos emiten, de media, un 41 % menos de dióxido de carbono que los de combustión interna. Por lo tanto, no se puede hablar de neutralidad climática. Una política que, sobre esta base, imponga la eliminación de los vehículos de combustión interna perjudicaría enormemente a Baviera. Los tres grupos parlamentarios se reunieron por primera vez el año pasado en Mödlareuth en un encuentro conjunto del Estado Libre. Se pretende que estas reuniones se conviertan en un formato político fijo, según se indicó. Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservados«Zwickau no es una prolongación de la cadena de montaje de Wolfsburgo»