Otra rotura de cable pretensado se produjo durante la noche en el puente Carolabrücke de Dresde, que corre peligro de derrumbarse. Se registró en la noche del Jueves Santo en el vano B del puente, que no se vio afectado por el derrumbe de septiembre de 2024. Al encontrarse en una zona con mayor seguridad residual, "no había peligro para la navegación", anunció la administración municipal.
Los buques comerciales pueden seguir pasando por el puente tras registrarse y obtener autorización. Debido a las condiciones constantemente cambiantes, como el nivel del agua o las inestabilidades en el río y la estructura, el plan de demolición se ha actualizado.
Los soportes auxiliares para las dos vigas de suspensión se instalarán ahora a finales de julio. Anteriormente, se suponía que las secciones del puente se sacarían a flote utilizando los llamados pontones a partir de mediados de junio. Desmontar este puente ha sido "una tarea extremadamente difícil", ha declarado el alcalde de la obra, Stephan Kühn (Partido Verde). Aquí no estamos en el típico modo de planificación, sino en la coordinación diaria. "Si fuera fácil, el puente ya habría desaparecido"