Tras el derrumbamiento parcial del puente Carola de Dresde, los puentes de Sajonia están bajo escrutinio. La atención se centra principalmente en los llamados puentes de hormigón pretensado de los años 1960 a 1980. Este tipo de construcción corre el riesgo de sufrir daños debido a la corrosión del acero de pretensado, que puede provocar un fallo repentino en determinadas condiciones. Esta se considera la causa del derrumbe parcial del puente Carola.
Los primeros efectos ya se han dejado sentir: en Bad Schandau, los nuevos resultados de las mediciones obligaron a cerrar el puente del Elba. También en Dresde fueron necesarias medidas de seguridad adicionales.