El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, se muestra partidario de aumentar los biocarburantes ante los bajos precios de los cereales y los elevados de los carburantes. "Actualmente tenemos precios muy, muy bajos para el grano", declaró el político a la Agencia Alemana de Prensa en Bruselas. Tras la fortísima cosecha mundial de otoño, algunos agricultores sólo pudieron conseguir un precio de venta de 160 ó 170 euros por tonelada de grano. "Cada agricultor pone dinero encima cuando produce, eso hay que decirlo claramente".
Con precios muy por debajo de los 200 euros por tonelada, deberían relajarse los requisitos para la producción de biocombustibles, exigió Hansen. En la UE, existe un límite a la cuota que los "biocarburantes procedentes de cultivos alimentarios y forrajeros" pueden tener en el consumo de energía del sector del transporte en los distintos Estados miembros de la UE. Esto significa que hay menos incentivos de expansión para los biocombustibles basados en cereales, en contraste con los combustibles obtenidos a partir de biorresiduos, por ejemplo. Una de las razones es la controversia sobre si el grano debe cultivarse para producir energía o como alimento ("tanque o plato").