La ciudad de Plauen, en la región de Vogtland, quiere preservar los últimos vestigios de una antigua sinagoga y, por ello, hace un llamamiento a las donaciones. Aunque el lugar de culto judío fue incendiado la noche del pogromo del 10 de noviembre de 1938, sorprendentemente un trozo del antiguo muro exterior ha sobrevivido al paso del tiempo, ha declarado el alcalde de cultura de Plauen, Tobias Kämpf (CDU). "Durante mucho tiempo se pensó que la sinagoga había quedado completamente destruida". Sin embargo, antiguos planos de construcción han confirmado desde entonces que los restos del muro son en realidad una parte original de la sinagoga.
El viernes por la tarde está previsto el lanzamiento oficial de un proyecto de crowdfunding llamado "Bruchstelle 1938" en el lugar histórico, con el que la ciudad espera recaudar 15.000 euros en tres meses. Además de esta aportación personal, la conservación del edificio, ahora catalogado, costará un total de 100.000 euros, según el edil de Cultura. El resto del dinero procederá de subvenciones estatales para la conservación de monumentos históricos. La antigua sinagoga de Plauen fue uno de los últimos edificios religiosos judíos erigidos en Alemania antes de la era nazi. Fue inaugurada el 6 de abril de 1930.