Los parados de larga duración suelen depender de un apoyo individualizado y una ayuda especial a la hora de buscar trabajo. Esta es una de las conclusiones de un estudio realizado en colaboración con la Diakonischer Landesverband. "La pregunta central era: ¿Por qué los parados de larga duración rara vez se reincorporan al mercado laboral a pesar de las numerosas ofertas de empleo?", explica Marko Hietzke, asesor de fomento del empleo y trabajo con parados de Diakonie Sachsen. Para el estudio cualitativo, se entrevistó a 34 personas afectadas en toda Alemania.
La edad avanzada se considera una barrera para la colocación. "Es difícil colocar a los parados de larga duración en el mercado laboral a partir de los 55 años."
Los afectados necesitan apoyo a la vista
Según Hietzke, los parados de larga duración se encuentran a veces en una situación personal difícil. "Algunos tienen hijos o tienen que cuidar a familiares. A veces tienen enfermedades mentales, adicciones o deudas. Todo ello dificulta su reinserción en el mercado laboral". Lo que se necesita, por tanto, es un apoyo individual a la vista de las oficinas de empleo y de los trabajadores sociales, o mejor aún, de las organizaciones de asistencia social que también se ocupan de los parados de larga duración.
"En el debate público se habla a menudo de sanciones y de rechazo total. El estudio ha llegado más bien a la conclusión de que la presión benévola tiene más sentido", afirma Hietzke. No es posible sin presión. Los estudios del Instituto de Investigación Laboral y Ocupacional también lo demuestran. Por otra parte, un exceso de presión es contraproducente porque puede alienar a la gente.