La marca "Eberswalder" es conocida por sus salchichas a la parrilla sin tripa y sus salchichones, e incluso algunos la consideran una marca de culto de la Alemania del Este. Pero después de casi 50 años, la tradicional fábrica de salchichas de Britz, cerca de Eberswalde, en Brandeburgo, al noreste de Berlín, llega a su fin. La producción finalizará a finales de febrero, lo que supondrá un duro golpe para los cerca de 500 empleados. El sindicato NGG tiene previsto encender la barbacoa frente a la puerta de la fábrica este sábado y organizar un "servicio fúnebre".
La empresa, que pertenece al grupo Zur-Mühlen y, por tanto, al gigante cárnico Tönnies de Renania del Norte-Westfalia, va a cerrar la fábrica de salchichas. Sin embargo, no quiere renunciar a la marca "Eberswalder", sino producirla en otro lugar del este de Alemania. "Hay cientos de miles de clientes que la quieren", afirma un portavoz de la empresa.