A finales de septiembre, los turistas que visiten Praga tendrán una oportunidad especial durante unos pocos días: el presidente checo, Petr Pavel, ha decidido que las joyas de la corona de Bohemia se expondrán al público del 18 al 28 de septiembre. Además de la corona de Wenceslao, el orbe imperial y el cetro imperial, también se podrá contemplar una túnica de coronación bordada en oro que data del año 1653.
Las joyas de la corona se consideran parte del patrimonio cultural nacional del país y solo se sacan a la luz en contadas ocasiones y con motivo de eventos especiales. Para sacarlas de la cámara de custodia de la catedral de San Vito de Praga, deben reunirse siete dignatarios, cada uno de los cuales posee una de las llaves de las siete cerraduras.