Según los expertos, el estrés y los problemas psicológicos de niños y adolescentes son cada vez más perceptibles en la vida escolar cotidiana, con consecuencias para las clases, el clima escolar y los profesores. "No sólo el aumento, sino también la falta de procedimientos coordinados para tratar a los alumnos con problemas de salud mental es una carga adicional", dijo Veit Roessner, Jefe de la Clínica de Psiquiatría Infantil y Adolescente del Hospital Universitario de Dresde, a la Agencia Alemana de Prensa.
Si no se aclara desde el principio quién toma qué medidas y cuándo, la ayuda a veces corre de lado a lado, deja de ser eficaz o llega demasiado tarde, subrayó el profesor. Esto puede verse, por ejemplo, en el caso del absentismo escolar. Si un niño deja de ir a la escuela, a menudo se discute sin la participación de psiquiatras de niños y adolescentes si se debe imponer una multa a los padres o qué medidas educativas se podrían considerar.