En bicicleta, a caballo o incluso de paisano: la policía vuelve a estar al acecho de los ladrones de ajos silvestres en los bosques de Leipzig. "Los delincuentes vienen de toda Alemania para llevarse ajos silvestres de los bosques aluviales", explica Mario Luda, jefe de la comisaría de policía del sureste de Leipzig. Al hacerlo, no sólo arrancan los bulbos, sino que también ponen en peligro el delicado ecosistema.
Este mes de febrero, dos grupos ya han sido sorprendidos desenterrando más de 40 kilos de bulbos de ajo silvestre cada uno y preparándolos para su transporte. Sin embargo, existen normas estrictas para la recolección de la planta. Se permite un manojo por persona. Si se está en una reserva natural, incluso una hoja recogida es demasiado. Allí se aplica la Ley Federal de Conservación de la Naturaleza.