Tras el descubrimiento de una bomba de la Segunda Guerra Mundial en el puente Carola de Dresde, los trabajos de demolición serán supervisados a partir de ahora por un experto en municiones. Éste controlará y evaluará el movimiento de material mediante excavadoras, según ha anunciado la administración municipal. La detección de artefactos explosivos en el propio Elba no es posible, ya que los restos de acero que yacen en el río causarían muchos trastornos.
Una bomba aérea de 250 kilos de origen británico fue encontrada el miércoles durante los trabajos de demolición. Un conductor de excavadora la había recuperado del fondo del lecho del río. La bomba fue desactivada in situ el jueves. Las obras del puente continúan. El plan de actuación en caso de emergencia se ha ampliado para incluir una "cadena de alarma para artefactos explosivos", según se informó.