El canciller federal, Olaf Scholz, ha advertido contra un debate exagerado sobre la inmigración y ha subrayado la importancia de los trabajadores cualificados extranjeros para la economía alemana. "Si queremos asegurar nuestra prosperidad en Alemania, en el futuro seguiremos dependiendo de la mano de obra y los trabajadores cualificados de otros países", dijo Scholz en una comparecencia de la campaña electoral del SPD en Leipzig. Ante la escasez de mano de obra cualificada en muchos ámbitos, mantener la prosperidad o las pensiones sólo es posible si todos arriman el hombro,
Scholz puso como ejemplo la atención médica a los heridos tras el atentado de Magdeburgo, que no podría haberse gestionado sin los numerosos médicos y enfermeros de origen inmigrante. "Creo que esto debe tenerse en cuenta cuando hablamos de inmigración y migración". Scholz apeló: "Debemos anteponernos a estos conciudadanos trabajadores y no abandonarlos a su suerte."