La ciudad de Werdau (distrito de Zwickau) ha provocado una sonrisa en todo el país con un dulce recuerdo para merendar. Se supone que la golosina de espuma de azúcar de color rosa representa el histórico reloj publicitario, punto de referencia de la ciudad. Sin embargo, el color y la forma dan a los espectadores una idea completamente distinta, más bien sexual. Porque el caramelo recuerda a un pene. Esto ya ha llamado la atención de la revista satírica "Extra 3": "Auténtica locura: el marketing de la ciudad se va por el desagüe", dice.
Sin embargo, el alcalde Sören Kristensen está de buen humor y encantado con la gran respuesta. Todo fue idea suya y él mismo pagó el primer lote, dice. El reloj publicitario es el símbolo de la ciudad y adorna libros ilustrados y llaveros. "Aquí siempre ha estado en boca de todos". De ahí surgió la idea de ofrecer el hito como aperitivo.