El distrito de Bautzen quiere obligar en el futuro a los refugiados a realizar obras de caridad. Desde enero, la oficina de inmigración está preparando un proyecto piloto al respecto, según ha anunciado el distrito. Los solicitantes de asilo en proceso de tramitación y los tolerados serán obligados a trabajar para organizaciones estatales, municipales o sin ánimo de lucro. Ya existen proyectos similares en los centros de alojamiento compartido. "Ahora se van a crear nuevos campos de trabajo junto con los municipios interesados", afirma el comunicado de prensa.
Esto es posible gracias a la llamada Ley de Mejora de la Repatriación, que ahora brinda la oportunidad legal de ofrecer las correspondientes oportunidades de trabajo. Según el distrito, aún deben aclararse numerosas cuestiones antes de su aplicación, y todavía no se dispone de un calendario concreto. La Ley de Mejora de la Repatriación fue aprobada por el Consejo Federal a principios de febrero. Comprende unas 40 medidas individuales, entre ellas sobre los procedimientos de deportación y la obligación de abandonar el país para las personas sin derecho de estancia.