Tras la instalación de soportes auxiliares de tubo de acero, prosigue la demolición de la sección derrumbada del puente Carola de Dresde, interrumpida desde febrero. Según la administración municipal, se ha evitado el peligro para la estabilidad de la estructura restante debido a las vibraciones.
El puente C será demolido la próxima semana. Actualmente se está investigando la influencia de los trabajos en la monitorización de la emisión de ruidos en la estructura para distinguir de forma fiable estas señales de las de cualquier rotura de cables de tensión.
Las obras se interrumpieron el 18 de febrero debido a la rotura de los cables de tensión. Según el ayuntamiento, los restos del tren C destruido deben demolerse de forma uniforme para proteger los demás ramales del puente de las vibraciones. El reto es que descansan sobre un pilar, como las superestructuras del A y el B.