Las profesiones de enfermería deben hacerse más atractivas para satisfacer la creciente demanda de personal. Esta es una de las conclusiones del último informe sobre cuidados de Barmer, en Sajonia. En él, la aseguradora sanitaria hace referencia a un fuerte aumento del número de personas que necesitan cuidados. Desde 2017, se ha pasado de 183.300 afectados a 341.500 el año pasado, según Barmer. Sin embargo, solo una pequeña proporción puede explicarse por la demografía. El principal impulsor es la ampliación del concepto de necesidad de cuidados, que por primera vez tiene en cuenta a las personas con demencia en pie de igualdad.
La compañía de seguros de enfermedad pide que se ponga fin a esta carga. La formación es un servicio público y, por tanto, responsabilidad de los gobiernos federal y estatales, y no de los necesitados de cuidados y de los que pagan cotizaciones. Afirmó que el programa de formación de enfermeros generalistas y la Ley de Negociación Colectiva han garantizado una formación de mayor calidad y una mejor remuneración desde 2020. Desde este año, por ejemplo, los especialistas pueden prestar determinados servicios médicos de forma independiente por primera vez.
La asistencia debería ser un trabajo de ensueño para los jóvenes
En opinión de Barmer, sin embargo, la profesión sigue necesitando un viento de cola. "Un joven de 15 años debería poder decir con confianza que la profesión de enfermero es el trabajo de sus sueños", afirma Beutmann. Además de una remuneración adecuada, son fundamentales unas mejores condiciones de formación y trabajo, la retención y contratación de personal de enfermería formado y una buena integración del personal internacional.
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