La transformación de la industria del automóvil es, desde hace tiempo, una realidad en Sajonia. Mientras que los fabricantes y los proveedores deben hacer frente a la transición hacia la movilidad eléctrica y plantas como la de Volkswagen en Zwickau se ven sometidas a presión, la atención se centra ya en la siguiente tecnología clave: la conducción autónoma. Los ámbitos político, científico y empresarial depositan en ella la esperanza no solo de superar el cambio estructural, sino también de generar nuevo valor añadido en el Estado Libre de Sajonia.
Esta tecnología ya no es, ni mucho menos, una novedad. En Hamburgo, algunos pasajeros seleccionados ya pueden desplazarse en minibuses autónomos, y hay otros proyectos en marcha, entre otros, en Berlín, Hesse y Baviera. Sajonia también lleva años trabajando en estas tecnologías y pretende que los vehículos autónomos entren en servicio regular en el transporte público de cercanías para 2030. Con este fin, en primavera, 19 socios del ámbito empresarial, científico, municipal y político firmaron una declaración conjunta de intenciones.