El canciller federal Friedrich Merz considera que la posible entrada de fabricantes de automóviles chinos en las fábricas de los fabricantes alemanes es una «solución de emergencia». Así lo afirmó el presidente de la CDU al responder a una pregunta en la conferencia de prensa federal celebrada en Berlín. «Son las propias empresas las que deben decidir si quieren hacerlo o no. Es una cuestión que compete a cada uno de los propietarios. Yo lo considero una solución de emergencia, no una solución a sus propios problemas estructurales». No es una cuestión que deba decidir la política.
En Volkswagen se está debatiendo un plan de austeridad ante el exceso de capacidad. El presidente del grupo, Oliver Blume, ha anunciado recientemente que también se está estudiando la producción de modelos chinos de VW en Europa para mejorar la ocupación de las plantas. Según Blume, se barajarían modelos propios que VW ha desarrollado en China específicamente para el mercado local y que, hasta ahora, solo se comercializan allí. También el presidente del estado de Baja Sajonia, Olaf Lies, y el ministro de Economía de Sajonia, Dirk Panter (ambos del SPD), ya se han pronunciado a favor de traer modelos de China a Europa para aprovechar al máximo la capacidad de las fábricas locales.