Según la política de Izquierda Unida Heidi Reichinnek, el Gobierno federal debe intervenir ante la crisis de Volkswagen. «En lugar de dar marcha atrás en la eliminación gradual de los motores de combustión, se necesitan medidas coherentes a favor de la movilidad eléctrica mediante directrices claras y fiables, así como un paquete de inversiones a gran escala», declaró la jefa del grupo parlamentario de La Izquierda en el Bundestag a la Agencia Alemana de Prensa. Asimismo, se necesita una mayor participación de los trabajadores en las empresas para aprovechar sus conocimientos técnicos. Reichinnek criticó duramente a la dirección del grupo. «En los últimos cinco años, VW ha repartido casi 30 000 millones de euros entre sus accionistas, en lugar de invertir lo suficiente en el futuro de la empresa», señaló. «A cambio, la cúpula del grupo quiere ahora desangrar a la plantilla con el cierre de cuatro fábricas y la supresión de otros 50 000 puestos de trabajo». Al centrarse en la rentabilidad para unos pocos, la dirección está llevando a la empresa al abismo, afirmó Reichinnek. Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservados