La Cámara de Industria y Comercio de Halle-Dessau ve en el cierre de plantas de la empresa estadounidense Dow una amenaza para la industria química del centro de Alemania. "La decisión es una mala noticia", ha declarado el presidente de la IHK, Sascha Gläßer. El anuncio no es ninguna sorpresa, pero resulta aún más alarmante.
"Alemania está perdiendo cada vez más competitividad como emplazamiento industrial", afirmó. La industria química, en particular, está sufriendo una fuerte subida de los precios de la energía, elevados costes de los emplazamientos y largos procedimientos de autorización. Gläßer afirmó que ahora es importante aprovechar el tiempo que queda hasta el desmantelamiento para evitar un efecto dominó.