Tras los disturbios futbolísticos de Dresde, cada vez son más los que piden consecuencias para los clubes. "Las prohibiciones consecuentes en los estadios, las condiciones claras y las medidas decisivas contra los grupos violentos deben convertirse en algo normal. Los clubes tienen aquí una responsabilidad, y deben estar a la altura", explicó Bernd Rudolph, político de asuntos internos de BSW para Sajonia, en Dresde.
Los disturbios masivos que rodearon el partido del Dinamo de Dresde contra el Hertha BSC mostraron una vez más que "partes de la afición están deliberadamente escalando y aceptando la violencia", explicó la Alianza Sahra Wagenknecht en el parlamento del estado de Sajonia. Las investigaciones iniciadas por la policía y la Federación Alemana de Fútbol eran necesarias, pero no deben seguir siendo la única señal.