El entrenador del RB Leipzig, Marco Rose, no quiere dejarse influir por la insatisfactoria situación deportiva. "Por supuesto que estamos pendientes de la tabla. Pero no me dejaré llevar por la deriva. Si lo hiciéramos, tendríamos un problema desde hace semanas", declaró el viernes el técnico de 47 años. El Leipzig sólo ha ganado dos de los siete partidos disputados este año en la Bundesliga y ocupa la quinta plaza, a un punto del objetivo mínimo, el cuarto puesto.
Con el Bochum el sábado (15.30 horas/sábado) y luego Darmstadt, Colonia y Maguncia, en las próximas semanas sólo se enfrentará a rivales de la lucha por el descenso. Para el Leipzig, doce puntos son casi obligatorios. "50 puntos no bastarán para clasificarse para la Liga de Campeones. Quedan 33 puntos en juego", calcula Rose. En los últimos años, casi siempre han tenido que conseguir más de 60 puntos para clasificarse para la máxima categoría, y el Leipzig debe ganar al menos siete de sus últimos once partidos de la temporada con sus actuales 40 puntos.