La jugadora nacional Giulia Gwinn ha hablado de sus propias experiencias discriminatorias como futbolista juvenil. "Tuve que escuchar muchos comentarios discriminatorios, sobre todo de rivales, del tipo: 'Hay una chica jugando, ¿qué hace aquí? No tiene nada que hacer aquí", dijo la lateral derecho del FC Bayern de Múnich en la ceremonia de entrega del premio Julius Hirsch el domingo.
Su gran suerte fueron sus entrenadores y compañeros de equipo, que siempre la protegieron, "que siempre me dieron la sensación de que yo pertenecía al cien por cien", explicó Gwinn, que creció en el lago Constanza. Era la única chica entre muchos chicos en el fútbol aficionado. Por eso, para esta joven de 25 años, es importante que haya personas que se responsabilicen de los demás y den la cara por ellos.