La escena tras el gol de ensueño de Loïs Openda lo dijo todo: todos los jugadores del RB Leizpig corrieron hacia el entrenador Marco Rose y le abrazaron. Con el 3:0 (1:0) en los octavos de final de la Copa de la DFB contra el Eintracht Frankfurt, el RB Leipzig no sólo hizo una impresionante declaración en la crisis, sino que también salvó de momento el puesto del popular Rose.
Benjamin Sesko (31') y Openda (50', 58') marcaron los goles de los sajones ante sólo 37.187 espectadores -récord de la temporada sin goles- para asegurar un merecido pase a cuartos de final. Por el contrario, sorprendió lo poco que hizo el Fráncfort, que lleva semanas destacando en la Bundesliga.
En Leipzig no hubo ni rastro de que uno de los equipos más flojos del momento se enfrentara a uno de los más fuertes. Al menos no en el reparto de papeles previsto. No fue el Fráncfort, que llevaba nueve partidos sin conocer la derrota, quien dominó el encuentro. Fue el Leipzig, y por tanto el equipo que ha perdido cinco de sus últimos seis partidos oficiales.