Las costumbres forman parte de la época prenavideña para los sorbios y los wendios de Lusacia. Una de ellas es el Jänschwalder Christkind (Janšojski bog), el heraldo de la Navidad en la Baja Lusacia. Tradicionalmente lleva su bendición a los "salones". El miércoles, el Museo Wendish de Cottbus y el Centro de Idiomas Witaj invitaron a los alumnos que aprenden sorabo a participar en la antigua costumbre. El centro de idiomas ofrece apoyo administrativo a los alumnos de sorabo desde la guardería hasta la escuela secundaria.
El Niño Jesús, también conocido como el "Bescherkind" en tiempos de la RDA, aparece como una "figura divina", velado con cintas de cuentas blancas, según describe Madlena Norberg, de la asociación de apoyo al museo. Lleva guantes y botas blancas y una falda de cintas bordadas. Lo más especial es el tocado verde, que cubre completamente el rostro con las cintas. En su mano izquierda, el Niño Jesús lleva una pequeña bolsa con regalos, normalmente manzanas y nueces.
Una campanita es su signo distintivo cuando recorre pueblos y ciudades. Toca los hombros de la gente con una "vara de la vida", acaricia sus mejillas y da su bendición. "La persona tocada es bendecida y tiene buena suerte y salud para todo el año siguiente", dice Norberg, explicando la tradición. La ceremonia se celebra en silencio. Con ello se pretende subrayar el carácter contemplativo del periodo prenavideño.