Dresde. Mientras que en Magdeburgo se enterraba en silencio el proyecto multimillonario de Intel, en Silicon Saxony hay más actividad que nunca: 82 500 personas trabajan actualmente en el sector de la microelectrónica y el software de Sajonia, 1500 más que hace solo un año. Y precisamente ahora, con motivo del 25.º aniversario del clúster, más de 2.000 representantes de 14 delegaciones internacionales viajan a Dresde para debatir durante tres días sobre chips, IA y el futuro de Europa.
El contraste con el resto de la economía alemana no podría ser más marcado: mientras que muchos sectores siguen sufriendo una coyuntura débil, el sector de alta tecnología de Sajonia creció casi un 2 %, repartido de manera equitativa entre la industria de los semiconductores y el sector del software.