Quizás la fuerte lluvia disimule alguna que otra lágrima de alegría o incluso de despedida en los rostros de los presentes. Es un momento conmovedor cuando los dos linces, Lotta y Luca, salen de su jaula de transporte y saltan a la libertad. El macho, Luca, desaparece tras una breve carrera hacia la derecha entre los matorrales; la hembra, Lotta, gira rápidamente y, al cabo de dos segundos, ya no se la ve.
Catriona Blum-Rérat, coordinadora del programa de linces de Sajonia, reconoce que cada suelta en la naturaleza es un momento emotivo. «Días como hoy son lo más destacado», afirma la bióloga especializada en fauna silvestre. Se trabaja codo con codo con todo un equipo y hay que organizar muchas cosas con antelación. Y luego todo culmina en un instante muy breve.