El milano real está en auge en el distrito de Bautzen. Según los datos de seguimiento, este año se han registrado 78 parejas reproductoras, más que nunca, tal y como ha informado el Observatorio de Protección de Aves de Neschwitz. Se ha comprobado que más de la mitad de las parejas han criado con éxito; en total se han avistado 99 polluelos. «En los nidos suele haber entre uno y dos polluelos; tres son más bien una excepción», se ha señalado.
En junio se anillaron las aves rapaces. El procedimiento no es apto para personas con nervios débiles y requiere no tener vértigo. Para llegar hasta los milanos jóvenes, hay que escalar con crampones hasta su nido, situado a una altura de entre 13 y 24 metros. A continuación, las crías se bajan al suelo en una bolsa para medirlas, pesarlas y colocarles un anillo identificativo individual. Después, se devuelven al nido, donde los padres las acogen de nuevo sin problemas.
Si posteriormente se lee y se comunica el número del anillo, los milanos reales pueden identificarse una y otra vez, lo que permite recopilar datos científicos. «El anillamiento tiene, además, otro efecto secundario positivo: los residuos plásticos no son infrecuentes en los nidos de milanos reales y pueden suponer un gran peligro para las crías en crecimiento; solo gracias a las inspecciones de los nidos fue posible liberar a milanos reales jóvenes que ya se habían enredado en cordeles de cosecha, hilos de pesca o trozos de plástico», se señaló.