Con coloridos disfraces o con el clásico bañador: según datos de los organizadores, exactamente 2.368 personas se lanzaron al agua el domingo en la 29.ª edición de la travesía a nado del Elba en Dresde. Se trata de un nuevo récord para este evento tradicional, según afirmó el organizador principal, Daniel Baumann.
Cada año participan más personas. En la primera edición, celebrada en 1998, apenas fueron 70. ¿A qué se debe esta creciente popularidad? «No sabría decirlo», comentó Baumann. «En cualquier caso, no se debe a un exceso de publicidad. La gente simplemente está entusiasmada. El formato tiene muy buena acogida».
El participante de más edad fue un hombre de 89 años. «El más joven fue un niño de un año y medio que nadó a lomos de sus padres», informó Baumann.
Los nadadores recorrieron una distancia de 3,5 kilómetros dejándose llevar por la corriente, con una temperatura del agua de 23 grados. El nivel extremadamente bajo del Elba no supuso ningún problema, señaló Baumann. «Es cierto que el nivel del agua era de solo 55 centímetros, pero el nivel no equivale a la profundidad del agua. Hay que añadirle 1,50 metros más. Así que teníamos unos dos metros de profundidad».