La primera planta de la empresa taiwanesa de semiconductores TSMC en Europa va tomando forma. Con la simbólica ceremonia de colocación de la primera piedra el martes en presencia del canciller alemán Olaf Scholz (SPD), también se pondrá en marcha un importante proyecto de la Ley Europea del Chip. Para ello, TSMC va a crear una empresa conjunta con Bosch, Infineon y NXP Semiconductor, que ya operan en Dresde. TSMC poseerá el 70% de la empresa conjunta, mientras que los demás socios tendrán cada uno el 10%. La producción comenzará en 2027. Se centrará en chips para la industria del automóvil. El importe de la inversión asciende a diez mil millones de euros, de los cuales la mitad procederá del Estado. En total, se crearán 2.000 nuevos puestos de trabajo.
La nueva planta de chips pretende hacer un uso cuidadoso de los recursos naturales
"Debido a la situación insular de Taiwán y a la importancia de la microelectrónica, TSMC ha hecho mucho en las últimas décadas para hacer un uso muy eficiente de los recursos naturales. La microelectrónica consume mucha energía y mucha agua. A TSMC le va muy bien en la competencia mundial en ambas áreas. Utilizamos los recursos naturales con mucho cuidado", afirma Koitzsch. La planta de Dresde también podría beneficiarse de estas normas. Funcionará con energía verde, de forma similar a lo que ya se hace en las plantas del estado norteamericano de Arizona y en Japón.
Según Koitzsch, es necesario reforzar toda la cadena de valor de la microelectrónica. "Europa tiene que ponerse al día, no sólo en términos de producción, sino también en las fases previas de la cadena de valor". Esto no se limita a Sajonia y Alemania, sino que es una tarea europea. "No me cabe duda de que nuestros países vecinos, Polonia y la República Checa, también se beneficiarán de ello". Durante una reciente visita a Sajonia, el Primer Ministro checo, Petr Fiala, expresó la esperanza de que su país también pudiera aportar su contribución. No se trata de enviar trabajadores a Dresde en calidad de "commuters", sino de integrar a las empresas checas en las cadenas de suministro, por ejemplo.