El Mini Countryman se fabrica ahora en BMW en Leipzig junto a modelos de la marca matriz. Es el primer vehículo de la tradicional marca británica que se fabrica en una planta de BMW, según declaró el viernes Milan Nedeljkovic, miembro del Consejo de Producción, con motivo del inicio oficial de la producción. Se fabricarán unos 100.000 Mini Countryman al año.
El nuevo coche supone una expansión para la planta de Leipzig: además de la plantilla actual de unos 5.800 trabajadores, se contratarán 900 nuevos empleados a mediados del próximo año. La directora de la planta, Petra Peterhänsel, ha declarado que la capacidad de Leipzig ha pasado de 250.000 vehículos anuales a 350.000. El Grupo ha invertido en ello unos 700 millones de euros. Otros 800 millones de euros se destinarán a la ampliación de la producción de componentes eléctricos.
El Mini Countryman marca el regreso de la movilidad eléctrica a Leipzig. El vehículo está disponible con motores de combustión, pero también como coche puramente eléctrico. La directora de marca de Mini, Stefanie Wurst, dijo que el año que viene, alrededor de dos tercios de los vehículos se fabricarán con motores de combustión y un tercio con propulsión eléctrica. Para 2030, todos los Minis deberían ser eléctricos.