Por primera vez, los visitantes del zoo de Dresde pueden maravillarse con una cría de langur de anteojos. Lo especial de la pequeña Ida es su pelaje de color naranja. Este es el color con el que nacen las crías de esta especie de mono, según explicó el conservador Matthias Hendel. Como ocurre con otros langures asiáticos, sólo se vuelve gris, el color normal de la especie, al cabo de cuatro a seis meses.
"Esto es muy importante", dijo Hendel. Hace que la cría destaque en el grupo para que todos puedan concentrarse en el joven animal, cuidarlo y protegerlo en caso de peligro.