Ya se preveía un verano ajetreado para el director deportivo del RB Leipzig, Marcel Schäfer, en la autoproclamada salida. Tras la debacle inicial por 0:6 contra el FC Bayern, también se podría hablar de limpieza en el Cottaweg de Leipzig. El RB Leipzig dispone aún de poco más de una semana para adelgazar la plantilla, que aún cuenta con más de 30 profesionales, y al mismo tiempo revitalizarla para las máximas exigencias, es decir, la clasificación para la Liga de Campeones.
No hubo signos de competitividad en el campeón récord alemán y su mayor derrota en la Bundesliga. Esto también llamó la atención del jefe mundial de fútbol de Red Bull, que viajó a Leipzig para comprobarlo por sí mismo. Jürgen Klopp evitó con vehemencia ponerse al frente del equipo y, con ello, quizá debilitar lo más mínimo a su nuevo entrenador, Ole Werner.