El exjugador de la selección nacional de fútbol Timo Werner ha hablado abiertamente sobre la presión que le han supuesto años de hostigamiento y silbidos. «He pasado por muchas mierdas a lo largo de mi carrera. También en Alemania tuve que aguantar muchas mierdas. Hubo momentos en los que me quedaba en casa y me sentía realmente abatido», contó Werner en el podcast «The Late Run». Sobre todo, los constantes cánticos insultantes y las hostilidades le habían afectado mucho. «Me preguntaba: ¿qué demonios pasa? Da igual a qué estadio vaya, en todas partes me abuchean», dijo Werner. «Cantaban canciones sobre mí, se inventaban cosas constantemente… fue realmente duro». El rechazo le acompañó durante mucho tiempo. «En ninguna ciudad a la que iba podía estar tranquilo». Mirando atrás, se siente orgulloso de cómo superó aquella etapa. Werner fue blanco habitual de las críticas de la afición rival, sobre todo durante su etapa en el RB Leipzig. Tras su fichaje por el equipo sajón procedente del VfB Stuttgart en 2016, el delantero fue abucheado en numerosos estadios. En concreto, una simulación en el partido contra el Schalke 04 en diciembre de 2016 convirtió al delantero en una figura aún más polémica. «En Alemania lo pasé muy mal por haberme tirado una vez. Después de eso, me persiguieron durante años. En el Chelsea pasó algo parecido. Allí fallé un par de ocasiones y, a partir de ahí, se me echaron encima», afirmó Werner echando la vista atrás. En el ámbito deportivo, Werner era por entonces uno de los mejores delanteros alemanes. En la temporada 2019/20 marcó 28 goles en la Bundesliga con el Leipzig y, posteriormente, fichó por el Chelsea FC. Con el equipo londinense ganó la Liga de Campeones en 2021. Werner disputó 57 partidos internacionales con la selección alemana. Actualmente, este jugador de 30 años milita en la liga profesional norteamericana MLS, en las filas de los San José Earthquakes. Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservadosWerner sobre las simulaciones: «Me han perseguido durante años»
De Leipzig y el Chelsea a la MLS