Marius Müller se habría jugado el todo por el todo en el penalti que a la postre supuso la eliminación de la Copa DFB. El portero del VfL Wolfsburgo habría apostado "casa, hogar e hijos" a que el árbitro Tobias Reichel no pitaría penalti. Pero eso es exactamente lo que hizo el árbitro, y suscitó un intenso debate. "¿Qué debería hacer Kili: cortarse el brazo o qué?", dijo Müller.
Incluso el Leipzig se mostró comprensivo con el enfado del Wolfsburgo. "Me acerqué a algunos jugadores del Wolfsburgo durante el partido y les dije que lo sentían, que en estos momentos están pitando esos penaltis de balonmano. Yo también soy lateral y sé lo desagradable que es cuando quieres blocar un centro", declaró el internacional del RB Leipzig David Raum. Su compañero Benjamin Sesko había transformado la pena máxima y metido a los sajones en semifinales con una ventaja de 1-0.