Después de la afortunadísima victoria contra el FC Augsburg, Oliver Mintzlaff hizo una inusual visita a los jugadores del RB Leipzig en el vestuario. El presidente del consejo de administración pronunció un largo y emotivo discurso en inglés en presencia de la jefa del club, Tatjana Haenni. El mandatario, de 50 años, quería mentalizar al equipo para los nueve partidos restantes de la Bundesliga, al término de los cuales deberían clasificarse para la Liga de Campeones. "Creo que fue bueno para el equipo concienciarse una vez más de cara a la fase final", declaró el centrocampista Nicolas Seiwald. "Dijo lo que es importante, lo que podemos hacer mejor y lo que ya estamos haciendo muy bien. Y que queremos jugar a nivel internacional y que tenemos que ganar los próximos partidos" El objetivo que se marcó Mintzlaff era el cuarto puesto. El Leipzig, quinto, sólo está separado de éste por su inferior diferencia de goles tras la victoria por 2-1 ante el Augsburgo. Antes del parón internacional, el Leipzig se enfrentará al Stuttgart, que le precede directamente, y al Hoffenheim, tercero. Necesitarán una mejor actuación que ante el Augsburgo, donde sólo ganaron gracias a un gol en propia meta en el tiempo añadido. "Estoy contento con el resultado, pero no con el rendimiento", dijo el entrenador Ole Werner. "Al final consigues los puntos que necesitas en días que no son tan buenos. Cuando consigues una victoria sucia y fuerzas la suerte al final" Por eso, según Werner, los clubes están concentrando todas sus energías de cara a la fase decisiva de la temporada, que en Leipzig incluyó una visita al vestuario de Mintzlaff. "Consiguió que el equipo se centrara en la fase que se avecina", dijo Werner. "Se nota lo apretada que está la carrera. Lo percibí como algo muy positivo." Copyright 2026, dpa (www.dpa.de). Todos los derechos reservadosWerner sólo está satisfecho con el resultado