En las grandes ciudades, no suele ser un problema encontrar un "lugarcito tranquilo" público cuando la vejiga aprieta. Que el retrete esté limpio y sea funcional, sin embargo, es otra cuestión. Muchas ciudades de Sajonia y Sajonia-Anhalt luchan contra el vandalismo y la suciedad, y pagan decenas de miles de euros cada año.
Es el caso de Magdeburgo, por ejemplo. "Los retos y dificultades recurrentes en relación con los aseos públicos son las pintadas y el vandalismo que se producen con regularidad", dijo el portavoz de la ciudad de Magdeburgo, Michael Reif, cuando se le preguntó. Sin embargo, las pintadas y el vandalismo no son los únicos problemas. Los aseos también se bloquean con frecuencia, por ejemplo cuando se tiran en ellos productos de higiene. También es frecuente encontrar arena en las piscinas de las instalaciones cercanas a un parque infantil.
Según Reif, actualmente hay 17 instalaciones sanitarias en la capital del estado de Sajonia-Anhalt. Una decimoctava ha sido demolida y va a ser reconstruida. Según la información, el funcionamiento de las instalaciones cuesta a la ciudad 414.000 euros al año.