Sajonia quiere prepararse ampliamente para periodos de calor y sequía. El Estado Libre se verá gravemente afectado por el calor en el futuro, declaró el ministro del Interior, Armin Schuster (CDU), tras una reunión del gabinete de seguridad en Dresde. Sin embargo, aún no ha sonado la alarma. Todavía estamos muy lejos de la situación del sur de Europa. Una cuestión crucial es el suministro de agua. El trabajo ya realizado por el Ministerio de Medio Ambiente es un "as en la manga".
El ministro considera que Sajonia está "en el camino"
En principio, Sajonia está "en el camino" en lo que se refiere a la protección contra el calor, dijo el ministro. "Estamos pensando en todo". Como prueba de ello citó ámbitos como el suministro energético, la fiabilidad de los sistemas informáticos y el transporte. El calor podría provocar el destrozo de carreteras, deformar las vías férreas y afectar a las pistas de los aeropuertos, por ejemplo. "Todas las rutas de transporte se ven afectadas". Esto también plantea interrogantes sobre la seguridad alimentaria de la población y las cadenas de suministro.
La ministra de Sanidad, Petra Köpping (SPD), comentó el tema de la salud y la asistencia. Dijo que problemas como la seguridad de los pacientes, la capacidad de trabajo del personal y las operaciones técnicas estaban en juego con el calor. "El calor pone a prueba la salud y aumenta la propensión a enfermar". Esto conlleva mayores costes en el sistema sanitario. Los enfermos crónicos, los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y las personas sin hogar se ven especialmente afectados.