Banderas alemanas, gritos de Heino y viejos éxitos: la estrella de la música pop y folk de 87 años es aclamada en Bad Belzig, Brandeburgo. Su actuación del sábado por la noche en la pequeña ciudad balneario gira en torno a la genciana azul y a Rosamunde, como se llaman sus canciones, pero sobre todo en torno a un caso polarizante.
El bombero Richard Münder, de Bad Belzig, perdió su trabajo por la ilegalización de la primera estrofa del Deutschlandlied en los campeonatos de bomberos de Sajonia. Heino critica la expulsión. Por ello, viaja a la pequeña localidad de 11.000 habitantes para dar un concierto solidario durante su gira en solitario "Made in Germany".
Los cerca de 800 visitantes bailan al ritmo de "Karamba, Karacho, ein Whiskey" y "Die schwarze Barbara". Por momentos, Heino creó un ambiente de carpa cervecera en la sala polivalente. El público aplaude durante la canción de fiesta "Layla", controvertida por las acusaciones de sexismo.