Tras la eliminación de tres librerías de izquierdas de la lista de nominados al Premio Alemán del Libro, la resistencia sigue formándose. La red de acción "Leipzig nimmt Platz" ha convocado una concentración de protesta en la Augustusplatz la víspera de la Feria del Libro de Leipzig, el 18 de marzo. "Los que hoy marginan a las librerías, mañana no se detendrán ante los libros", decía la convocatoria.
Una política cultural impuesta por el Estado es el sello distintivo de los regímenes autoritarios, según la red. La acción de la alianza de la sociedad civil, que se proclama antifascista, está dirigida "contra la censura y el autoritarismo".
El secretario de Estado de Cultura, Wolfram Weimer, hizo retirar a las librerías de la lista debido a "hallazgos relevantes para la protección de la Constitución", lo que provocó críticas masivas. Entretanto, también ha cancelado por completo la entrega del Premio Alemán de las Librerías en la Feria del Libro de Leipzig, prevista inicialmente para el 19 de marzo.