Las aves silvestres dependen de la ayuda de las personas en los días de calor. «En los días de calor necesitan mucha más agua. Sin embargo, esta apenas está disponible en parques, jardines y zonas naturales», ha comunicado la Fundación Regional para la Naturaleza y el Medio Ambiente. Las aves jóvenes y las especies más pequeñas son las más afectadas. El agua no solo es necesaria para hidratarse, sino también para refrescarse y asearse.
La Fundación Regional solicita apoyo
«Colocando un bebedero en el jardín o incluso en el balcón, cualquiera puede ayudar de forma relativamente sencilla a estas aves a sobrellevar bien los días de calor», afirmó la Fundación Regional para solicitar apoyo. Basta con un cuenco llano o un platillo de maceta con agua fresca para que sirva perfectamente para ello.