Productos químicos para baterías, materias primas para semiconductores y el procesamiento de materias primas críticas: el parque químico de Bitterfeld-Wolfen quiere reservar cada vez más sus superficies restantes para aquellos productos que puedan hacer que la industria europea de chips, baterías y energía sea más independiente de los suministros procedentes de Asia. «Hay oportunidades de crecimiento en Europa», afirmó Max Fuhr, que desde principios de agosto refuerza la dirección, hasta ahora compuesta por dos personas.
En su presentación oficial, este hombre de 44 años dejó claro dónde ve oportunidades para el emplazamiento: sobre todo en la química de las baterías, los productos intermedios para la industria de los semiconductores y los materiales para el almacenamiento de energía. El litio y las tierras raras también desempeñan un papel importante.
En este sentido, Bitterfeld-Wolfen no pretende competir con grandes fábricas de chips o baterías, sino que quiere que se produzcan productos químicos especializados y materiales para dichas industrias. Según Fuhr, en algunos de estos procesos de transformación, entre el 95 % y el 100 % de la capacidad mundial se encuentra actualmente en Asia. También ve oportunidades en los yacimientos de litio de los Montes Metálicos y en la región de Altmark, así como en las tierras raras de la zona de Delitzsch.