Según un análisis de la Asociación Alemana para la Conservación de la Naturaleza (NABU) y del Instituto Econics de Berlín, la naturaleza de Sajonia es cada vez menos capaz de amortiguar los efectos del calor, la sequía y las inundaciones. Así se desprende del denominado «Índice Verde-Húmedo-Fresco», que evalúa la capacidad de la naturaleza para refrescar, retener agua y adaptarse al clima. Para ello se utilizan, entre otros, datos de satélites. Según el informe, en Sajonia el «semáforo del paisaje» está en rojo oscuro.
Apenas quedan sistemas de conexión que funcionen
«Sin embargo, estas regiones destacan como si fueran islas. Llama la atención que apenas existan sistemas de conexión que funcionen», se señaló. Apenas se reconocen los grandes paisajes fluviales de Sajonia, cuyas llanuras aluviales desempeñan un papel destacado en cualquier red de biotopos. Incluso las zonas ZEC (Zonas de Conservación de la Flora y la Fauna), protegidas por la legislación europea, presentaban de forma generalizada un deterioro crítico o, como mucho, un potencial de rendimiento moderado.
«La naturaleza no es un simple telón de fondo, sino nuestra infraestructura natural. Los bosques, las turberas, las llanuras aluviales y los espacios verdes intactos almacenan agua, refrescan su entorno y hacen que nuestros paisajes sean más resistentes a las consecuencias de la crisis climática», explicó el presidente de NABU, Jörg-Andreas Krüger.