A pesar de todos los esfuerzos tras las horas de heladas nocturnas de abril, 2024 no es un buen año para la viticultura en Sajonia. "Pero todo el mundo podrá recoger alguna pequeña cosecha", afirma Felix Hößelbarth, presidente de la Asociación de Viticultores de Sajonia. El "muro verde de follaje" de los viñedos del valle del Elba oculta el hecho de que hay "bastantes menos uvas en las cepas que en años normales". Esto también se aplica a las zonas a las que no llegaron las heladas o que estaban protegidas por el fuego. "La conclusión es que esperamos una cosecha muy, muy pequeña".
El responsable de la asociación calcula que sólo entre el 20% y el 30% de una cosecha normal acabará en las bodegas. Y es que, además de las inversiones para mantener y cuidar las instalaciones de cara a la próxima temporada, la vendimia también supone un trabajo adicional. "Hay años en los que todo se junta: heladas tardías, luego un tiempo demasiado frío y húmedo en la época de floración, que fue muy desfavorable para las uvas que acababan de brotar", informa Hößelbarth. Como resultado, sólo algunas de las flores se convirtieron en bayas.